sábado, 9 de julio de 2011

CANCIONES

   Acabo de ver Todas las canciones hablan de mí de Jonás Trueba. Es posible que a todos nos pase que al escuchar una canción nos regresen los recuerdos del amor o del desamor o de la alegría o la tristeza... También suele pasar con el cine, o con un poema, o con una historia que escuchamos en la radio de madrugada. Porque el arte habla de esas cosas que nos pasan a todos y los artistas son aquellos capaces de hacer de lo cotidiano una obra de arte. 
   Es posible. Las canciones hablan de nosotros, como esas vecinas del primero que espían nuestros movimientos. Sí. A veces hablan así de nosotros . Nos recuerdan ese tufo extraño de la derrota. Pero no, esta película no es triste. Habla del amor. Y de la dificultad del amor. Aunque no es una película pastelera de esas que acaban de la manera que imaginaste desde el minuto tres. Es imprebisible, como el amor mismo. Hasta el final es imprebisible y agradecidamente abierto.
   Quizá estamos demasiado acostumbrados a las películas de amor con perdices asadas al final, esas en las que la chica corre desconsoladamente a por el chico, presentándolos a los dos como ideales el uno para el otro. Esas películas de las que no te crees ni los créditos del final -esos que cortan siempre en la tele y que en el cine nadie se queda a ver-. El amor -y la vida en general- es otra cosa. Pero, quizá no sea yo el más indicado para hablar de estas trascendencias ¿verdad? Por eso, corto el reguero de mis palabras. Decidid vosotros/as mismos/as. Os animo a ver la película. Es de ese cine español bueno, que, sí, existe. Ah, y esta película no habla de mí.



1 comentario:

Anónimo dijo...

Al leer esto nome preguntes por qué, pero me acordé de esta película que tanto me gusta "LA CHICA DEL PUENTE" te dejo este pequeño trocito que me encanta:

"Puede que no me merezca nada mejor. Debe de estar escrito en algún sitio, no sé dónde. Hay gente que ha nacido para ser feliz, y a mí todos los días de mi vida me han engañado. Todo lo que me prometieron me lo creí, pero nunca he conseguido nada. No sé hacer ninguna cosa, no le importo a nadie... no soy feliz... ni siquiera soy realmente desgraciada, porque seguro que te sientes desgraciado cuando has perdido algo, pero nunca he tenido nada mío, sólo mi mala suerte.
¿Cómo se imagina el futuro, Adele?
No lo he pensado... Cuando era pequeña sólo deseaba una cosa: crecer. Quería que sucediera deprisa, pero ahora no sé para qué ha servido todo esto. No sé para qué. Hacerme mayor. El futuro es... es como una sala de espera, como una gran estación con bancos y corrientes de aire, y detrás de los cristales un montón de gente que pasa corriendo, sin verme. Tienen prisa. Cogen trenes, o taxis. Tienen un sitio a donde ir, alguien con quien encontrarse. Y yo me quedo sentada, esperando.
¿Qué espera, Adele?
Que me ocurra algo."

http://www.youtube.com/watch?v=1voyMYyTjhA


Vicky