Una sociedad que cuida y respeta a las abejas es una sociedad viva y con futuro. Aunque parezca estar sumida en el pasado, Tetuán (Marruecos en general) da sensación de futuro, de caminar, despacio, pero con paso constante, hacia un futuro asentado en las costumbres. Es maravilloso encontrarte con tanta artesanía, con tanta gente refugiada en el frescor de las calles estrechas de la medina y de sus sombras en las que se respira. Siempre hay gente comprando, probando o bebiendo ese agua que en todos los puestos y tiendecillas hay para que el viandante refresque sus pasos acalorados.
A Tetuán le dicen la paloma blanca porque tiene forma de paloma y es toda ella blanca, en sus fachadas y terrazas. Esas terrazas que son el pulmón de los hogares, cuando el sol se va despidiendo tras las montañas. Pero, para mí, es la cuidad enjambre. Ella misma lo parece. Pero, sobre todo, porque las abejas viven alegremente en ella y le relagan la propia vida. Gracias a dios. Bifadl ilaah. الحمد لله
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